miércoles, 24 de diciembre de 2008

SECCIONES Y SUBSECCIONES SELECCIONADAS

Estimados amigos,

Tras un arduo proceso de deliberación, el Comité Organizador del XI Simposio de Filosofía Política seleccionó siete Secciones temáticas, conforme lo resuelto junto con la Comisión directiva de la AIFP y con el objeto de no dispersar la participación de los ponentes. No fue fácil, dada la cantidad y calidad de propuestas presentadas.

Ante la paridad en cuanto al nivel e interés de muchas de las propuestas, el criterio final de selección estuvo dado por la relevancia curricular de los Coordinadores presentados y la trayectoria de los mismos como participantes en los Simposios de nuestra Asociación.

Ahora bien, dada la enjundia y pertinencia de varias de las propuestas y con el objeto de no prescindir de los valiosos aportes que podrían perderse en caso de no incorporar algunas de ellas, se ha decidido incluirlas como Subsecciones. Una vez que se conozca la cantidad de ponencias que se presenten por Sección y Subsección, se establecerá, en consulta con los coordinadores, la metodología a adoptar en cada caso particular.

A continuación se presentan las Secciones y Subsecciones seleccionadas. Cada una contará con un coordinador responsable quien se encargará de recibir las ponencias y realizar el proceso de selección junto con los demás coordinadores.El plazo para recepción de resúmenes de ponencias es el 6 de abril de 2009 y los criterios de presentación se encuentran disponibles en este mismo blog.

Muchas gracias a todos por su participación.

El Comité

Sección 1. Ciudadanía y Globalización

Coordinadores :
José Manuel Bermuda Ávila. Universidad de Barcelona
Bernat Riutort Serra. Universidad de las Islas Baleares

Contacto para envío de ponencias
Bernat Ruitort. e- mail:bernat.riutort@uib.es

Resumen


En unos momentos en los que la globalización se ha convertido en un fenómeno que nos afecta a todos desde las múltiples dimensiones de nuestra existencia cotidiana, como se hace patente con dramatismo en los efectos de la supercrisis financiera, o los masivos desplazamientos de poblaciones entre continentes y en el interior de los mismos, o en el desfase y el cuestionamiento de las funciones de las instituciones de gobernanza internacional, etc., la Filosofía Política se halla ante la necesidad de repensar en un nuevo bucle reflexivo sus categorías básicas, entre las cuales consideramos que la de ciudadanía adquiere una singular relevancia, debido a lo cual pensamos que apertura de un espacio discursivo de ámbito iberoamericano en el XI Simposio Iberoamericano de Filosofía Política es un lugar para compartir y debatir puntos de vista diferentes en torno al tema “ciudadanía y globalización”.

Subsección 1a. Democracia, comunidade e instituições: união europeia e mercosul

Coordinadores:
Acílio da Silva Estanqueiro Rocha. Universidade do Minho. Braga-Portugal.
Carlos Eduardo Pacheco Amaral. Universidade dos Açores. Portugal.


Contacto para envío de ponencias:
Acílio da Silva Estanqueiro. e- mail: acilio@ilch.uminho.pt

Resumen


Em Maio de 1950, Robert Schuman fez a sua Declaração histórica, de índole eminentemente prospectiva, na situação trágica em que o continente europeu se encontrava, com vista à fundação duma Europa-Una, que viesse a unir-se em Comunidade Europeia. Importava especialmente, então, que o carvão e o aço, que haviam sido instrumentos de destruição e morte, viessem a ser esteios consolidados do desenvolvimento económico e industrial, em suma, de bem-estar. Neste contexto, Jean Monnet, possuído pela sabedoria dos esclarecidos e pela tenacidade dos pragmáticos, foi também um dos pais da União Europeia, que soube, no momento azado, proclamar: “Podemos naturalmente deixar as coisas tal como elas estão, mas se não fizermos nada o destino encarregar-se-á de decidir a nosso desfavor as actuais dificuldades”.
“Uma união cada vez mais estreita entre os povos europeus” foi o lema do Tratado de Roma, subscrito pelos representantes da Bélgica, França, Holanda, Itália, Luxemburgo e da então República Federal da Alemanha. O êxito dos Seis Estados-membros foi tal que, em 1973, a Comunidade Económica Europeia (CEE) se alargou a nove (com a Dinamarca, Irlanda e Reino Unido). Em 1981, passa a dez (com a adesão da Grécia), depois, em 1986, a doze (com Portugal e Espanha), adoptando-se programas estruturais com vista a reduzir as disparidades de desenvolvimento económico interno, a realização do mercado interno europeu, consagrado no Acto Único Europeu (1987).
Esta dinâmica, além de seduzir três novos aderentes (Áustria, Finlândia, Suécia) para uma União a quinze (1995), cria depois (2002) a moeda única europeia – o euro –, que, a par do dólar, passa a enfileirar como grande moeda mundial. Em Maio de 2004, são vinte e cinco (com a adesão da Polónia, Hungria, República Checa, Eslováquia, Eslovénia, Estónia, Letónia, Lituânia, Malta e Chipre), o que significou a reconciliação, por via pacífica, dos povos europeus. A 1 de Janeiro de 2007, a União passa a vinte e sete (com a Roménia e Bulgária), o sexto alargamento com vista a "um destino doravante compartilhado" de 500 milhões de habitantes.
Ora, tudo fazer por uma Europa melhor, significa aprofundar esse tipo de poderes inédito, que não se pratica em mais nenhuma parte do mundo, um poder que é supranacional (a Comissão Europeia e o Parlamento Europeu), para que Europa seja una e prossiga com a defesa do interesse colectivo europeu, fale a uma só voz entre as Nações do mundo; mas que é também intergovernamental, para que não se exerça apenas do centro para as periferias, de Bruxelas para todo o continente europeu, refreando-se o ímpeto centralizador.
O Tratado Reformador, também denominado Tratado de Lisboa, assinado pelos Representantes dos 27 Estados-membros, na capital portuguesa, a 13 de Dezembro de 2007, actualmente em processo de ratificação, poderá constituir uma oportunidade histórica para que a UE seja dotada com instituições para dar respostas efectivas aos desafios actuais, como a globalização, as alterações climáticas, a segurança e a energia.
Os esforços envidados pelos povos europeus e por seus representantes mostram que a União Europeia, realidade política que está aí em construção desde há mais de meio século, não é já somente passado, mas o futuro do passado: dos diferentes Tratados que em tal processo foram aprovados, à livre circulação de pessoas e bens, aos sucessivos alargamentos da própria UE, à Carta dos Direitos Fundamentais, a UE configura-se como instância quase continental.
Tais objectivos poderão ser amplificados na sua capacidade e na sua influência, na cooperação entre a União Europeia e a América do Sul, nomeadamente entre a União Europeia e Mercosul, correspondendo cada vez melhor aos desafios da justiça, visando ainda instaurar uma política de cooperação entre os povos, desenvolvendo elos profundos entre as respectivas comunidades, as suas instituições, buscando cada vez mais políticas para um aprofundamento da cultura democrática.

Sección 2. Democracia y diversidad valorativa: (des) acuerdos en la época de la globalización

Coordinador:
Erick Valdés Meza. Universidad de Chile

Contacto para envío de ponencias:evaldes@uchile.cl

Resumen


Dos acontecimientos originados principalmente en Europa durante la primera mitad del siglo XX tocan de modo sensible el desarrollo y consolidación de las institucionalidades democráticas latinoamericanas: la inmensa expansión tecnocientífica y el gradual despotenciamiento de la ética tradicional como fuente de normatividad moral e instrumento de consenso social.
La expansión tecnológica ha puesto de manifiesto la hegemonía de la razón calculante que convierte al pensamiento en mero instrumento de una concepción pragmática del mundo actualmente imperante. Las motivaciones a partir de las cuales los seres humanos desarrollan su existencia se han modificado, presentando así al mundo actual como un escenario de confusos y sensibles dilemas morales. Por otro lado, la crisis causada por la incapacidad de la filosofía para, más allá de tentativas cosméticas, superar el relativismo moral y la tendencia a universalizar, por cualquier medio, las propias valoraciones, dificulta la obtención de consensos y cuestiona la posibilidad misma de una democracia participativa. ¿Debe la filosofía política alinearse con este nuevo escenario para no quedar relegada ni retrasada en su intento de encontrar fundamentos para generar criterios que orienten la existencia contemporánea?
Para responder, será necesario tener presente las discrepancias valorativas, ideológicas, religiosas y filosóficas que la globalización ha evidenciado. Esta diversidad axiológica supone generar procedimientos para garantizar el respeto y tolerancia por las diferencias, además de fundamentar el reconocimiento, por parte de aquellos que son diversos, de cierta mínima moral que permita cautelar condiciones de equidad para los seres humanos en el ejercicio de sus derechos y en el cumplimiento de sus deberes.

martes, 23 de diciembre de 2008

Subsección 2a. Racionalidad, política y métodos formales

Coordinadores

Gustavo Bodanza. Universidad Nacional del Sur, Argentina.
Marcelo Auday. Universidad Nacional del Sur, Argentina.


Contacto para envío de ponencias:
Marcelo Auday. e- mail: marceloauday@gmail.com 
 

Resumen

Desde una perspectiva general, los grupos humanos particulares y las sociedades en general involucran diferentes procesos de decisión, evaluación y deliberación social: votamos para elegir presidente y otros tipos de representantes en diferentes niveles (nacional, provincial, local) y en diferentes instituciones y organismos tales como universidades, empresas, sindicatos y sociedades de fomento. La regla de votación y el procedimiento general de votación utilizados en cada caso pueden variar, lo cual lleva a preguntarse, entre otras cosas, qué justifica dicha variedad, cuáles son las ventajas y desventajas de cada uno de estos procedimientos o reglas.  Por otra parte, continuamente juzgamos el desempeño de la sociedad en que vivimos y evaluamos su funcionamiento y los resultados que produce en términos de diferentes criterios normativos tales como la equidad y  la eficiencia. Finalmente, gran parte de los procesos de decisión y evaluación social involucran procesos de deliberación, tanto en el nivel individual como en el colectivo.  Todos estos problemas han sido objeto de investigación, gran parte de la cual ha recurrido a la utilización de modelos formales para poder dar un tratamiento sistemático de los mismos. En particular, conviene aquí mencionar las diferentes disciplinas involucradas, tales como la teoría de la decisión, la teoría de la elección social, la teoría política positiva, y las diferentes aproximaciones al problema de la deliberación y la argumentación.
Todo lo dicho arriba gana en relevancia cuando pensamos en las sociedades iberoamericanas, cuya historia está signada por la disrupción política: democracias incipientes y débiles, e instituciones frágiles las caracterizan. El continuo desapego a las reglas (formales e informales) por parte de los actores principales hace que la sociedad en su conjunto no pueda apreciar y evaluar adecuadamente tanto los arreglos institucionales existentes como las posibles alternativas a los mismos. Sin embargo, y como nota positiva, debe remarcarse que la preocupación por el rol de las instituciones y de las diferentes formas de organizar los procesos políticos ha ido ganando espacio en la discusión cotidiana. Creemos firmemente que el tipo de estudios arriba mencionado merece su lugar en la reflexión sistemática para comprender los procesos de decisión política de las sociedades de las que formamos parte.

Sección 3. Los intelectuales, la construcción de nación y la ciudadanía en Latinoamérica

Coordinador:
Delfin Ignacio Grueso. Universidad del Valle (Cali- Colombia)

Contacto para envio de ponencias: dgrueso2001@yahoo.com.mx


Resumen

El impulso ideológico que los ideales libertarios e igualitarios de la Modernidad le dieron al proceso emancipatorio no alcanzó, una vez culminado éste, para construir incluyentemente las nuevas Repúblicas. Y la medida en que se posibilitó o se negó la inclusión lo da el proceso, lento o rápído, de extensión de los derechos de ciduadanía y de abierta participación política, a los diferentes segmentos poblacionales encerrados en las nuevas unidades político-administrativas que se abrían a una etapa republicana.

Tanto para conceder como para negar la ciudadanía a la población mestiza y, sobre todo, a los indígenas y a los negros, varias preguntas hubieron de ser planteadas. Una de ellas, tal vez la básica, fue si esos sectores estaban maduros para la libertad y la igualdad, que proclamaban los idearios modernos, y para la participación política (incluso si llegarían a estarlo algún día).

Responder a esta pregunta implicó ya enfrentar consigo mismas a las élites de las nuevas repúblicas y en ese enfrentamiento el rol de los intelectuales fue decisivo, no sólo a lo largo del siglo XIX sino también durante buena parte del siglo XX. Los intelectuales jugaron su rol, incluso cuando callaron, pero más cuando intervinieron decididamente en la política aportando argumentos para un lado o para el otro. Más a menudo, incluso, cuando sus argumentos fueron habilitados por legisladores y hombres de poder para justificar formas de exclusión o proyectos de inclusión.

La Mesa convoca a una reflexión crítica sobre el rol cumplido por los intelectuales latinoamericanos en el proceso de construcción de nación y de ampliación de los derechos de ciudadanía y participación política.

Sección 4. La Emancipación Inconclusa. Doscientos años después

Coordinadores:

Guillermo Hoyos. Universidad Javeriana, Colombia.
Susana Villavicencio. Universidad de Buenos Aires
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Grupo de Trabajo de Filosofia Politica Clacso.

Contacto para envío de ponencias:
Susana Villavicencio. e- mail: susanavillavicencio@gmail.com

Resumen

El interés del Grupo de Filosofía de Clacso que propone esta sección es recuperar, para la reflexión sobre la problemática actual de América Latina, el papel de la filosofía política en su función de dar significado a los fenómenos políticos.  Esta tarea es indispensable hoy en día, si se tienen en cuenta dos fenómenos.  En primer lugar, la “politología” ha reducido el ámbito de comprensión de lo político a su dimensión empírica, en su afán por lograr una identidad y especificidad como “ciencia”, y ha excluido la dimensión ética y filosófica de la reflexión sobre lo político.  En segundo lugar, la globalización, y el neoliberalismo han redefinido, en la región latinoamericana, las relaciones entre el estado, la sociedad civil y la economía, y han impuesto un estilo tecnocrático de gobierno.  A su vez,  la inserción de la América Latina en la economía global, ha implicado una disminución de la soberanía y la autonomía del Estado en favor de los organismos supranacionales de regulación. A pesar de los avances en materia de democratización política logrados en la región desde mediados de la década de los ochenta, en la definición de las orientaciones económicas de la sociedad, ha habido una gran exclusión.  Ello evidencia un creciente divorcio entre los mecanismos de generación de consenso y legitimidad y los mecanismos de formación e implementación de políticas macroeconómicas.  En consecuencia, al excluir el uso de la “razón dialógica” del ámbito de la política macroeconómica que es, precisamente, donde se puede fundamentar una sociedad no solo democrática sino también justa, se abre camino en América Latina, un tipo de legitimidad de naturaleza tecnocrática y eficientista que estaría desplazando la legitimidad política basada en el uso de la razón comunicativa. 
 
Las reuniones anteriores del grupo de trabajo han abordado desde una perspectiva de la región latinoamericana, en un intento de superar las concepciones minimalistas y tecnoráticas de democracia y de abrirnos a una comprensión ético- política de la realidad de nuestros países. Se sucedieron así reuniones sobre los ejes: Realismos y Utopías; Fragmentación y Luchas Democráticas; una revisión de los populismos latinoamericanos; el pluralismo más allá de la perspectiva neoliberal, entre otros.
 
La celebración del Bicentenario de las Independencias de América Latina –cuya fecha ha sido fijada en el 2010- se nos presenta como una gran oportunidad de revisar temas y problemas de la región entera, su realidad unificada y sus características nacionales; de poner en cuestión las versiones hagiográficas de la revolución; de mirar a través del prisma del siglo XX  y de lo que nos abre el siglo XXI, no sólo la historia monumental sino las marcas sociales de la inacabada historia de nuestra emancipación.
 
Ejes teóricos de la convocatoria
 
1.- Génesis y actualidad del concepto de emancipación en América Latina a la luz del Bicentenario.
 
La apertura de esta reunión del Grupo de trabajo de Filosofía Política está animada por una clara voluntad de innovación hermenéutica. Revisar desde nuestra actualidad los conceptos que dieron sentido a las acciones revolucionarias que abrieron paso a la independencia de nuestras naciones -soberanía, libertad, ciudadanía, derechos- es una manera de inscribirnos en su legado de un modo "elegido", tomando distancia de historias oficiales o de porfiadas mimesis. Asimismo nos orienta la idea que estas independencias no siempre coincidieron con la historia de la emancipación. Lo inconcluso de estos procesos y la ambigüedad de las tradiciones políticas incorporadas tienen impacto durable en nuestras democracias. 
 
2.- Emancipación y derechos.
 
Desde la década de los 90, y en el inicio del siglo XXI, la expansión ( y hasta cierta “inflación de los derechos”) coinciden con la existencia de regímenes democráticos vaciados de su sentido social. Si algo iguala las sociedades latinoamericanas es la profundidad de la brecha de desigualdades que fragmentan la sociedad. La larga historia de divisiones sociales en América Latina abre el interrogante sobre las formas que adquirieron, o que tienen en la actualidad esas divisiones, que la demanda de derechos pretende paliar.
 
3.- Emancipación e identidades
 
Si bien resulta una falacia hablar de los procesos nacionales en América Latina como un movimiento único, importa ver la similitud de los procesos de homogenización o de invisibilización de las identidades culturales en  la formación de las naciones. La actual emergencia de la demanda de derechos de las comunidades originarias puede entenderse como reversión de ese proceso y la necesidad de reconocimiento de la diversidad en su dimensión cultural y política.
 
5.- Emancipación y economía global
 
Poniendo más bien la mirada en las acciones colectivas, importa reflexionar formas de resistencia a la hegemonía económica de las últimas décadas, y los procesos de subjetivación política.

Subseccion 4a. Democracia Deliberativa: legitimidad y justificación

Coordinadores:

Denis Coitinho Silveira – UFPel (Universidade Federal de Pelotas/Brasil):
Jovino Pizzi – UCPEL (Universidade Católica de Pelotas/Brasil):
Vicente Domingo García Marzá – Universidad Jaime I (España):

Contacto para envío de ponencias:
Denis Coitinho Silveira. e- mail: deniscoitinhosilveira@gmail.com


Resumen


Ninguna reflexión contemporánea acerca de la importancia de la democracia como principio público de legitimación puede prescindir de lo concepto de deliberación pública para comprender y explicar la dinámica de las relaciones políticas en sociedades complexas. Las diversas concepciones de la democracia deliberativa afirman que los procesos decisorios deben estar fundamentados en la deliberación de los ciudadanos en los fórums públicos. Lo objetivo de esta mesa es investigar los presupuestos éticos de las prácticas y instituciones democráticas como, por ejemplo: lo uso público de la razón, la autodeterminación de los ciudadanos, la argumentación pública, el pluralismo razonable, la concepción substancialista del bien común, el mundo de la vida etc., sobretodo en autores como J. Habermas, N. Fraser, I. Young, S. Benhabib, J. Cohen, J. Rawls, A. Gutmann, D. Thompson, B. Barber, F. Michelamn, C. Sunstein.

Seccion 5. Justicia, memoria y violencia. Obstáculos para la gobernabilidad y la democracia

Coordinadores:

Castor M.M. Bartolomé Ruiz. Unisinos, Brasil.
José Antonio Zamora. Instituto de Filosofia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), España.
Douglas Ferreira Barros. PUC, Campinas, Brasil.

Contacto para envio de ponencias:
Castor M. Bartolomé Ruiz. e- mail: castorbartolome@terra.com.br


Resumen

La gobernabilidad “de” los sujetos y la democracia en las instituciones del siglo XXI alcanzaron un marco jurídico-formal relativamente consolidado. No obstante, ambas prácticas, gobernabilidad y democracia, mantienen, en muchos aspectos, un carácter más formal que real. Para ayudar a consolidar su implementación efectiva debemos considerar teorías de la justicia que, además de los procedimientos correctos, lleven en cuenta la injusticia histórica que condiciona el presente de personas y pueblos, así como las raízes históricas de la exclusión social. Ello apunta para la necesidad de elaborar teorías de la justicia que consideren la alteridad de las víctimas y que tengan por objetivo primero restaurar la injusticia y no preservar el orden. Ese esfuerzo demanda, concomitantemente, la elaboración un pensamiento crítico sobre la violencia institucional y estructural presente nas técnicas de administración y control de la vida humana y en los regímenes de excepción. Estos, con una larga y triste historia en nuestro continente, se presentan siempre como medios legitimos para casos de necesidad; aquellas, bajo el argumento racional de la eficiencia, transforman la capacidad decisoria de los sujetos en voluntades administradas. El nuevo discurso de los derechos humanos, para que pueda efectivarse como práctica y consiga huir del formalismo jurídico o de su utilización ideológica, deberá llevar en cuenta estas prespectivas filosóficas críticas.

Subseccion 5a. Direitos Humanos, Democracia e Inclusão Social

Coordinadores:

Fabio Alves Gomes de Oliveira. Universidade Federal do Rio de Janeiro
Jacqueline de Souza Gomes. Universidade Federal do Rio de Janeiro
Maria Clara Marques Dias. Universidade Federal do Rio de Janeiro

Contacto para envio de propostas:
Jacqueline de Souza Gomes. e-mail: ddi.ufrj@gmail.com

Resumen


Se a determinação do espaço para o qual reclamamos a igualdade ou dos bens que julgamos que devam ser igualmente distribuídos, envolve de certa forma também a determinação dos “concernidos”, podemos nos perguntar se não haveria alguma alternativa mais inclusiva, ou seja, algo que nos aproximasse mais daquilo que nossas convicções morais gostariam de chamar o mais geral/universal possível. Se nos basearmos na investigação empírica acerca do que consideramos básico para promover nossa vida privada e coletiva, precisaremos, então, de uma concepção mais flexível e abrangente, não apenas acerca dos bens básicos, como acerca de quem somos “todos”, ou seja, acerca dos concernidos pelo nosso conceito de democracia e justiça.

A alternativa parece ser abandonar o âmbito das descrições apriorísticas dos seres humanos e submeter nossas teorias a um permanente controle empírico. O que é básico precisa ser descoberto, não através de investigações filosóficas, mas através das experiências humanas como um todo. Isto inclui o que os filósofos têm a dizer, mas também o que você e eu temos a dizer enquanto pessoas comuns. Propomos aqui defender que nossas demandas morais básicas são por normas que permitam a cada pessoa um desenvolvimento mais completo, pleno, de suas capacidades. O espaço da igual consideração ou respeito, nesta perspectiva, pode ser dito o da liberdade para desenvolver suas capacidades ou, como Amartya Sen denomina, o da liberdade de funcionamentos (functionings). Aqui estão incluídas tanto as capacidades mais elementares, como a de se alimentar satisfatoriamente, evitar a morte prematura, como as mais complexas, como auto-respeito, a capacidade de estabelecer relações pessoais e a capacidade de tomar parte na vida sócio-política de uma sociedade.

Adotada uma tal perspectiva, já não podemos considerar mais como irrelevantes qualidades naturais tais como raça, sexo etc. Nossos concernidos já não são os seres humanos in abstractum ou agentes cobertos pelo véu da ignorância, mas seres humanos concretos que vivenciam as mais diversas formas de discriminação como fruto de suas inserções sociais e qualidades naturais. A justiça agora deve então assumir o papel de um princípio moral reparador que visa garantir a todos um igual valor normativo, não em decorrência de princípios formais, mas de uma concepção moral de bem compartilhada.

Se “atribuir a todos igual valor normativo” ou “considerar a todos igualmente”, significa reconhecer a liberdade de cada indivíduo desenvolver suas capacidades, então devemos levar as diferenças a sério e perguntar, nos diferentes contextos, que tipo de distribuição se faz necessária para que possamos alcançar este ideal moral. Porque não vivemos em um mundo ideal e não estamos no início da história precisamos complementar nosso conceito de justiça distributiva com o de uma justiça reparadora, ou seja, com mecanismos que possibilitem a reparação de injustiças cometidas no passado, injustiças que emergiram com a nossa cultura e que não podem mais ser toleradas.

Sección 6 Sociedad civil y participación política.

Coordinadores:

Dr. Sergio Ortiz Leroux, Universidad Autónoma de la Ciudad de México.
Dra. María Isabel Wences Simon, Universidad Carlos III de Madrid.

Contacto para envío de ponencias: ortizleroux@hotmail.com


Resumen

Es un lugar común en los discursos de las democracias avanzadas insistir en la importancia del concepto de participación política como núcleo central de la configuración, funcionamiento y conceptualización de dichas formas políticas. En el plano teórico, las probablemente más potentes teorías de la democracia han acentuado esta dimensión participativa como núcleo definitorio de los ideales regulativos de la democracia contemporánea y los han configurado como el instrumento de crítica por excelencia de las tendencias elitistas, economicistas y autocráticas que dicho sistema comporta como riesgos más innegables y delicados.
En este contexto, se propone introducir una perspectiva de análisis que se centra en el concepto de sociedad civil entendida como el espacio de agencia política configurador del núcleo de la participación ciudadana en los sistemas democráticos. Esta perspectiva, permite integrar el análisis de la forma política con la dimensión central de interactuación social que ni se circunscribe al limitado el ejercicio de la razón pública, ni a la mera búsqueda del interés particular. El estudio de las formas, procedimientos y espacios de participación de la sociedad civil en el proceso democrático se considera como una clave heurística desde la que articular el análisis de distintas esferas participativas que son seleccionadas como fundamentales. Estas esferas serían la promoción de una cultura de la legalidad que vaya más allá de una análisis formalista del estado de derecho; la profundización en el buen gobierno mediante el enriquecimiento del capital social y la generación de confianza; el establecimiento de mecanismos de corresponsabilidad tendentes a reforzar los procesos distributivos de la riqueza y de consecución de niveles avanzados de justicia social; la diversificación de las fórmulas de representación ciudadana como procesos de configuración de múltiples niveles de acción cívica y, en definitiva, la instauración de sistemas de evaluación de la legitimación política.

Subsección 6 a El Estado de Derecho en Iberoamérica: resultados y perspectivas.

Coordinadores

Juan Antonio Pabón Arrieta. Universidad Libre de Colombia.
Jose Tudela Aranda. Fundación Gimemez Abad. Universidad de Zaragoza.

Contacto para envio de ponencias:
Juan A. Pabón. e- mail: juanpabon20@yahoo.es

Resumen


Desde la llegada de los españoles, portugueses e ingleses y otros pueblos europeos a tierras americanas se produjo un encuentro cultural y político, encuentro no pacífico entre europeos y aborígenes con sus respectivas culturas e ideologías, que coincidió con el surgimiento de corrientes de pensamiento que abogaron por la creación de una nueva forma de organización estatal, el Estado de Derecho.
Más de dos siglos del nacimiento del Estado de Derecho y su consolidación e intento de transmutación en Estado Social de Derecho en tierras de Iberoamérica, constituye una buena oportunidad para reflexionar acerca de la contribución de esta forma de organización estatal en la garantía de las libertades individuales, de los derechos humanos reconocidos algunos de ellos, como derechos constitucionales fundamentales y de la paz interior y exterior de las naciones iberoamericanas.
Asimismo, es una buena oportunidad para reflexionar acerca de los resultados y perspectivas de institucionales propias del Estado de Derecho en Iberoamérica, tales, como la Democracia y sus evoluciones en el territorio Iberoamericano, el Presidencialismo, el Parlamentarismo, el Centralismo, el Federalismo, la Pluralidad, en fin, compartir las experiencias políticas y reflexionar sobre ellas, para extraer balances y presentar alternativas teóricas de corrección.
La temática nos parece apropiada, luego de experimentar en carne propia las experiencias de colonizaciones, independencias, las dos guerras mundiales con sus nefastas consecuencias, de padecer fenómenos políticos, como el totalitarismo en todas sus facetas, de sufrir las violaciones de los derechos humanos de miles de personas con ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzosas, torturas, persecuciones políticas y sociales, las injusticias pasadas y presentes y de su necesidad de ser satisfechas y restauradas.

Sección 7 La modernidad iberoamericana como problema: una perspectiva cultural, política e histórica

Coordinadores:
Francisco Colom González. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Centro de Ciencias Humanas y Sociales. Madrid, España
Peter A. Kraus. Universidad de Helsinki, Centre for Research on Ethnic Relations and Nationalism. Finlandia.
Tomás Pérez Vejo. Escuela Nacional de Antropología e Historia, México

Contacto para envío de ponencias:
Francisco Colom. e- mail: f.colom@cchs.csic.es

Resumen


Durante largo tiempo la modernidad se ha entendido como un proceso unitario y acumulativo irradiado desde Europa al resto del globo. La subjetividad moderna respondería a un tipo de estructura mental autorreferida capaz de interpretar el mundo desde instancias autónomas. Los gérmenes de este programa cultural se desarrollaron con la Reforma protestante, el nacimiento de las ciencias empírico-formales y los inicios del capitalismo mercantil. Por ello se ha denunciado a veces que los cambios sociales, culturales y políticos normalmente asociados con la modernidad habrían estado ausentes del ámbito ibérico o, a lo sumo, fueron recibidos en él como una derivación secundaria y tardía. Según la versión más negativa, la modernidad iberoamericana habría sido en realidad una contramodernidad cuyos efectos retrógrados se manifestaron como decadencia económica, oscurantismo religioso, retraso científico e incapacidad política. Pero también podemos reconocer un diagnóstico diametralmente opuesto: el de los defensores de una cultura supuestamente ecuménica, espiritualista y épica de raíz ibérica que reafirmaría su superioridad moral frente al materialismo decadente de la modernidad del norte.

Ninguna de estas perspectivas resulta plausible en la actualidad para definir una noción que ha perdido sus connotaciones teleológicas y deterministas. La modernidad no es la etapa final de un proceso gradual y cronológicamente ordenado. Tampoco su desarrollo se puede describir sin más como una crónica feliz e irreversible o como una dialéctica negativa que aherroja la libertad y la dignidad humanas. En realidad no hay una modernidad canónica sino múltiples modernidades. La modernidad es fundamentalmente una forma de mirar el mundo, un tipo de conciencia cultural y política capaz de percibir los cambios sociales, de reaccionar frente a ellos y de impulsar cursos de acción corregibles. Alude, pues, a procesos conscientes de transformación social cuyas tendencias pueden ser divergentes e incluso contradictorias. Por ello, movimientos de la modernidad fueron el Renacimiento, la Reforma protestante, la Revolución Científica o la Ilustración, pero también el encuentro con el otro más allá del océano y el sincretismo cultural forjado a raíz del mismo.

En correspondencia con esta perspectiva, esta Sección invita a presentar ponencias que interpreten los procesos culturales, políticos e históricos que han definido la modernidad iberoamericana. Con este propósito, la Sección se organizará en tres apartados:

El primer apartado incorporará ponencias que traten de identificar los rasgos culturales de la modernidad iberoamericana desde una perspectiva genealógico-intelectual y/o comparada.

El segundo apartado tratará las dinámicas moderno/antimoderno en los procesos de construcción nacional desde la independencia colonial y a lo largo de los conflictos para la consolidación del Estado constitucional en el siglo XIX.

El tercer apartado recibirá trabajos sobre los procesos de formación y movilización de las identidades políticas definitorias de la modernidad en el espacio iberoamericano; interesan especialmente los aspectos políticos/ideológicos de la gestión de la etnicidad y las perspectivas comparadas con otros entornos geopolíticos.

Subsección 7 a Democracia, comunidad e instituciones desde las perspectivas de la ética ambiental

Coordinadores:
Ricardo Rozzi. University of North Texas, EEUU – Universidad de Magallanes, Chile
María Teresa La Valle – Universidad de Buenos Aires – Universidad Nacional de Tres de Febrero.

Contacto para envío de ponencias
Maria Teresa La Valle. e- mail: mariateresalavalle@gmail.com

Resumen


La multiplicidad de significados del título elegido para la convocatoria de este simposio se refleja también en la variedad de sentidos desde los cuales abordar los últimos doscientos años de Ibero América desde las diversas perspectivas de la filosofía y la ética ambiental.

La naturaleza de Ibero América --caracterizada por el discurso colonialista como “recursos naturales”-- desde hace cinco siglos, en el presente, y en el período intermedio han sido objeto de todo tipo de tratamiento, uso y abuso.

En vista de que cualquier acción y/u omisión en relación con estos “recursos naturales” afecta a todos –en el presente y también en el futuro- es necesario procurar que la información relevante esté disponible para la ciudadanía y propiciar los medios para promover su participación en las deliberaciones y decisiones que afecten al ambiente.

La educación ciudadana –formal e informal- resulta crucial para asegurar tal participación. En Ibero América, para que esta información sea representativa, debe prestar especial atención a la diversidad lingüística, cultural y étnica en su multiplicidad de cosmovisiones y prácticas ecológicas.

Comunidades locales y regionales, organizaciones no gubernamentales y fundaciones desempeñan un papel cada vez más activo en la conscientización y reacción ante políticas que inciden sobre los recursos naturales de su localidad o región y afectan la autonomía y el plan de vida de los ciudadanos.